Durante los últimos días, los medios de comunicación, nacionales e internacionales han informado de los fallecimientos de menores indígenas de la tribu Ngobe-Buglé en Panamá, cuya cifra aún no ha sido confirmada, debido a enfermedades respiratorias.
Los altos niveles de malnutrición, las condiciones precarias y el acceso limitado a los servicios de salud han contribuido a la muerte de nada menos que 40 menores que viven en territorios de indígenas y a la hospitalización de muchos más en los últimos dos meses.
Mientras las autoridades sanitarias en Panamá responden a la crisis, la OIM y sus socios están llegando de manera activa a los migrantes que pertenecen a la misma población y se encuentran en Costa Rica. Cada año, unos 12.000 ngobe-buglés emigran a Costa Rica durante la cosecha de café. Los emigrantes ya han comenzado a llegar a las fincas cerca de la frontera meridional, entre los cuales se encuentran muchos niños.
"La OIM está preocupada por la salud de esta población muy marginada", declara Rosilyne Borland, Oficial de Programas de Salud de la OIM en Costa Rica. "Los migrantes tienen a menudo menor acceso a los servicios de salud y son vulnerables a enfermedades respiratorias y otras enfermedades a causa de las condiciones precarias de vida y de trabajo." Las condiciones de vida en muchas de las fincas en Costa Rica son similares a las de las comunidades indígenas en Panamá.
A fin de llegar a los migrantes, la OIM y las autoridades sanitarias regionales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) están brindando servicios médicos en las fincas de café bajo la dirección del Dr. Pablo Ortiz, Director del Área de Salud de Coto Brus. Desde el 2003, la CCSS ha estado administrando equipos móviles y gracias a la financiación del Banco Mundial pudo ampliar el programa en el 2007.
El proyecto “Finca Sana” da apoyo a los equipos móviles e incluye la capacitación de los que promueven la salud dentro de la población. El personal médico realiza chequeos de los síntomas respiratorios, tests de tuberculosis y otras enfermedades y envía a los pacientes a los hospitales si es necesario.
"En el 2006, enviamos a 54 personas a los hospitales por diversos motivos, entre ellos problemas respiratorios", afirma el Dr. Ortiz. "Nuestros equipos no han visto señales de más enfermedades respiratorias en este año, pero seguimos vigilando la situación".
La malnutrición es un problema común entre los ngobe-buglés y esta situación hace que un simple resfrío o una gripe puedan causar la muerte. "Dentro del marco del programa “Finca Sana”, esperamos aumentar enormemente el control de la malnutrición de los menores", comenta Borland. "Esta población representa una prioridad de salud urgente en Costa Rica y América Central. Esperamos que nuestro proyecto contribuya a una red mejorada de salud con la capacidad de responder eficazmente a este tipo de emergencia de salud".
Para mayor información, póngase en contacto con:
Rosilyne Borland
OIM en Costa Rica
Tel.: +506 895 9161
E-mail: rborland@iom.int