Los efectos del conflicto armado que vive Colombia desde hace varias décadas, han generado millones de desplazados forzados y otros miles que traspasaron sus fronteras buscando protección internacional.
Muchos sabemos donde se ubica Colombia geográficamente y reconocemos sus fronteras con cinco de los países latinoamericanos, al oriente Panamá, al occidente Venezuela y Brasil, y por el sur con Ecuador y Perú. Sin embargo, desconocemos lo que sucede con las poblaciones afro descendientes, indígenas y campesinas que habitan zonas fronterizas que hoy en día constituyen el epicentro de la expansión estratégica del conflicto armado colombiano. Son convertidas en territorios de disputa de los recursos vinculados a los mercados ilegales y a la generación de una crisis humanitaria dentro y fuera del territorio colombiano.
Las poblaciones fronterizas enfrentan retos y dilemas cotidianos entre las comunidades receptoras y quienes llegan para proteger sus vidas. Para el medio de millón de colombianos y colombianas que buscan protección en los países vecinos, las fronteras son tan frágiles que el conflicto ya no es colombiano sino un gran complejo regional.
Nadie entiende cuan fragiles son las fronteras mejor que los pueblos indígenas que muchas veces habitan territorios bi-nacionales desconociendo el mapa de Estados. Pero esta bi-nacionalidad también les ha causado mucho dolor; pues los pueblos indígenas han sufrido de manera desproporcional la guerra fronteriza.
El Consejo Noruego para Refugiados buscando visibilizar las realidades fronterizas tiene el gran gusto de presentar el primer número de un boletín informativo sobre refugio y desplazamiento.
El Consejo Noruego para Refugiados buscando visibilizar las realidades fronterizas tiene el gran gusto de presentar el primer número de un boletín informativo sobre refugio y desplazamiento.
Para que este boletín se convierta en un instrumento por medio del cual los que trabajan territorios fronterizos puedan expresar sus conocimientos, el Consejo Noruego para Refugiados desarrolló un proceso de capacitación con varias organizaciones, que tuvo como punto de partida una serie de talleres encaminados a proporcionar las herramientas básicas en técnicas de redacción de noticias, crónicas y reportajes. El resultado de estos talleres son los textos que hacen parte de esta primera edición y que seguirán alimentado cada número.
Este primer boletín recoge algunas crónicas que plasman las historias de personas desplazadas internos y refugiados y las situaciones que enfrentan en su acontecer diario. Como tema central tenemos los pueblos indígenas fronterizos, con un escrito sobre este tema que más que mostrar una realidad específica, pretende brindar argumentos de análisis que permitan el abordaje de esta problemática desde un enfoque de derechos.
Y al final lo más importante para nosotros: Cada número de este boletín reitera algunos puntos de acción que reflejan los retos que tenemos como actores humanitarios trabajando en las zonas fronterizas. Porque lo que queremos no es sencillamente informarnos sino informarnos para actuar: esperamos que estos puntos nos ayuden en esta tarea. |