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NRC Colombia
Violencia Sexual basada en Género
La violencia sexual basada en género, en conflictos como el colombiano, se efectúa principalmente como un acto para lesionar a comunidades infringiendo humillación y degradación, como aliciente para moral de los grupos armados, como actos de venganza, como instrumento de guerra para lograr información e incluso a través del reclutamiento forzado para prestar servicios sexuales. Estas situaciones ocurren en poblaciones rurales, en escuelas, en las sedes de grupos armados, lugares de secuestro, en asentamientos de población desplazada, en comunidades indígenas y afro colombianas. Aunque la mayoría de las víctimas son mujeres y niñas, tanto hombres como niños son igualmente vulnerables.
Este tipo de violencia sexual basado en género no sólo afecta a individuos, sino a familiares y comunidad. Por eso estos mecanismos son usados en periodos de conflicto como medios para alcanzar resultados militares, para lograr el control de las víctimas o garantizar el cumplimiento de las normas impone el grupo armado. De igual forma son medios utilizados como escarmiento a grupos específicos de población y víctimas de desplazamientos forzados.
Según fuentes oficiales, las mujeres representan el 52.3% del total de la población desplazada en el país. En estudio realizado por la Defensoría del Pueblo, en 2008, que incluyó entrevistas a 2100 mujeres desplazadas, encontró que el 15% de la población femenina desplazada manifiesta haber sido víctima de abusos sexuales a manos de los actores del conflicto, de delincuentes o de miembros de su familia. El 70% de estos crímenes han quedado impunes por falta de denuncia.
Además de las implicaciones como resultado de la violencia sexual, el grado de impunidad es muy alto. Según la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en contexto de las versiones libres de la Ley de Justicia y Paz, se han presentado 18.431 delitos, de los cuales solo quince responden a casos de violencia sexual basada en género. Adicionalmente solo cuatro han sido confesados por sus autores.
El problema reviste de gravedad. Es importante que, por una parte, las víctimas de la violencia sexual basada en género conozcan sus derechos y las rutas de denuncia; y por otra parte, que las autoridades conozcan e implementen políticas de prevención y protección con el fin de no crear situaciones de mayor vulnerabilidad en contextos que agravan la degradación del conflicto.
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